En Exing, sabemos que el camino hacia la sustentabilidad a veces puede parecer abrumador. Una de las áreas donde las empresas sienten mayor desafío es la gestión de residuos. “¿Por dónde empezamos?”, “demasiado complejo”, “¿será muy costoso?”, son preguntas comunes. Pero queremos decirte que es más accesible de lo que parece, y los beneficios, tanto para el planeta como para tu negocio, son inmensos. Compartimos una guía práctica para dar los primeros pasos, ¡adelante!
1. El punto de partida: conocé tus residuos
No se puede gestionar lo que no se conoce. El primer paso es realizar una auditoría de residuos. Esto significa analizar qué tipos de residuos genera tu empresa, en qué cantidades y de qué fuentes provienen.
- Identificá: plástico, papel, cartón, orgánicos, vidrio, metales, electrónicos (RAEE), textiles, peligrosos, etc.
- Cuantificá: ¿cuántos kilogramos o metros cúbicos de cada tipo se generan semanal o mensualmente?
- Localizá: ¿de qué áreas de la empresa provienen (oficinas, producción, comedor, empaque)?
Esta información es tu mapa. Te permitirá entender tu punto de partida y priorizar acciones.
2. La regla de oro: la jerarquía de residuos (las 3R… ¡y más!)
Una vez que sabés qué genera tu empresa, aplicá la clasificación de residuos, un principio fundamental que va más allá de solo reciclar:
- Reducir: este es el paso más importante. ¿Podés evitar la generación del residuo en primer lugar? Pensá en empaques a granel, digitalización para reducir papel, productos reutilizables (tazas, botellas de agua), o la optimización de procesos para minimizar mermas.
- Reutilizar: antes de tirar, ¿alguien más o algún otro proceso puede darle una segunda vida? Ejemplos: pallets de madera, envases retornables, muebles de oficina que pueden ser restaurados o donados.
- Reciclar: si no se puede reducir o reutilizar, el siguiente paso es el reciclaje. Implementá sistemas de separación en origen, claros y accesibles, en tu empresa. Asegurate de tener contenedores adecuados para cada tipo de material (papel, plástico, vidrio, etc.) y de que tu personal esté capacitado para usarlos correctamente. Investigá acerca de empresas recicladoras certificadas o cooperativas que estén en tu zona para generar alianzas.
- Recuperar energía: en algunos casos, los residuos que no pueden ser reciclados pueden usarse para generar energía (valorización energética). Esto es más común en grandes volúmenes de ciertos tipos de residuos.
- Disposición final: como último recurso, si no hay otra opción viable, los residuos se disponen de forma segura, minimizando su impacto ambiental (rellenos sanitarios). La meta es que esta sea la menor cantidad posible.
3. Involucrá a tu equipo: la clave del éxito
La gestión de residuos no es solo una tarea de la dirección; es un esfuerzo colectivo.
- Capacitación: brindá formación continua sobre la importancia de la separación en origen, el impacto de los residuos y las políticas internas de la empresa.
- Comunicación interna: utilizá carteles, correos electrónicos, reuniones para recordar y motivar. Celebrá los pequeños logros.
- Embajadores de la sustentabilidad: identificá a colaboradores entusiastas que puedan ser referentes e impulsar las buenas prácticas.
4. Evaluá y mejorá continuamente: un proceso en evolución
La gestión de residuos no es un proyecto de una sola vez, sino un ciclo de mejora continua.
- Monitoreá: medí regularmente la cantidad y el tipo de residuos generados. ¿Estás reduciendo? ¿Estás reciclando más?
- Buscá nuevas soluciones: el mercado de la sustentabilidad está en constante evolución. Nuevas tecnologías de reciclaje, proveedores de productos más ecológicos o alternativas de empaque surgen continuamente.
- Certificaciones y normativas: mantenete al tanto de las regulaciones locales y nacionales, y explorá certificaciones (como la nuestra de Empresa B) que pueden guiarte y validar tus esfuerzos.
En Exing, hemos aprendido que cada acción cuenta. Empezar puede ser un desafío, pero los beneficios de una gestión de residuos responsable son innegables: reducción de costos, mejora de la imagen corporativa, cumplimiento de normativas, y lo más importante, una contribución real a la salud de nuestro planeta.
Te invitamos a dar el primer paso hoy mismo. Desde Exing, estamos listos para acompañarte en este camino hacia una operación más limpia y consciente.


