Sabemos que tener una dieta basada en el consumo excesivo de carne perjudica nuestra salud y la del planeta, pero, —por muchos datos y estadísticas que lo demuestren—, por qué no disminuimos su ingesta.
«Nos enseñan que comer animales es necesario, normal y natural para mantenerse saludable, pero ahora se sabe que esto no es cierto y que no siempre hemos sido carnívoros a lo largo de la historia», sostiene la destacada antropóloga holandesa Roanne van Voorst.
En su libro “Hace mucho tiempo comíamos animales”, Roanne, proyecta un futuro en el que comer carne y usar a los animales como bienes materiales y de consumo estará mal visto o incluso prohibido. Este cambio de paradigma, según la autora, supondrá importantes impactos en la economía, el clima, la salud y la cultura.
¿Por qué es malo para la salud humana consumir mucha carne?
- Aumenta el colesterol y las grasas saturadas.
- Aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares, gota o incluso cáncer.
- Aumenta el riesgo de sufrir un infarto.
- Está asociado con enfermedades transmitidas por alimentos contaminados como la salmonella, e. coli y otras.
Y para el medio ambiente, ¿por qué?
La industria ganadera es la que tiene mayor impacto ambiental, en parte porque el ganado produce emisiones de metano a través de su proceso digestivo – llamado fermentación entérica-, pero también porque la mayor parte de la carne procede de ganado alimentado con cultivos.
- Contribuye al cambio climático. La producción de carne representa una gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero.
- Provoca deforestación y pérdida de biodiversidad.
- Requiere grandes cantidades de agua.
- Contamina los cursos de agua con excrementos y fertilizantes sintéticos.
- La carne puede estar expuesta a bacterias como la E. coli.
«En el futuro simplemente tendremos restaurantes y productos en el supermercado que por norma serán veganos, tantos, que ya no necesitarán esa etiqueta», asevera la antropóloga. Esperanzador y persuasivo, este libro ofrece una visión tentadora de lo que no solo es posible sino probablemente inevitable.
Camino a un futuro sin carne
Distintos grupos de activistas esgrimen como principal razón para dejar de consumir carne, el hecho fáctico y científicamente demostrado que los animales son seres sintientes, es decir: son seres con capacidad para sentir el dolor y miedo, seres que padecen las mismas enfermedades y las mismas emociones que podemos padecer nosotros mismos, ya que los animales tienen un sistema nervioso central muy parecido al que tenemos los seres humanos
Por otro lado, hay un movimiento social que avanza lentamente pero sin pausa en todo el mundo y que los científicos predicen que será decisivo para el devenir de nuestra especie: el veganismo. Con iniciativas de alto impacto a nivel global, como #LunesSinCarne, y con referentes de distintos ámbitos comprometidos con este propósito, la campaña alienta a las personas a no comer carne los días lunes para mejorar su salud y la del planeta.
¿Podemos seguir disfrutando de algo de carne? La ciencia es clara en esto, como parte de una dieta sana y sostenible, ¡sí! Pero debemos aprender a equilibrar su consumo con los límites medioambientales que nos impone la Tierra.
Sobre Roanne van Voorst
Roanne van Voorst es antropóloga, investigadora, conferencista y escritora. En 2014 se doctoró cum laude en el Amsterdam Institute of Social Science Research y es profesora en la Universidad de Ámsterdam. Preside la Dutch Future Society, que se encarga de identificar tendencias de futuro, y es consejera científica y fundadora de HATCH, empresa que forma a personas para que se anticipen a las necesidades que exigirá la sociedad en el ámbito laboral.
Su trabajo como antropóloga gira en torno al concepto de «humanidad sostenible», acuñado por ella, y sus investigaciones y publicaciones se centran en el estudio de qué nos hace humanos en tiempos de robotización, digitalización y toma de decisiones liderada por el big data.