Cada año, cerca de la tercera parte de los alimentos que se producen en el mundo se pierde o se desperdicia. En un mundo donde la escasez de alimentos es un problema que afecta a millones de personas y el hambre continúa en aumento, resulta imperdonable que cada día se pierdan y desperdicien toneladas de alimentos comestibles.
Ya sea que se pierdan o se desperdicien, todos los recursos que se utilizan para producir este alimento, incluidos el agua, la tierra, la energía, la mano de obra y el capital, son malgastados. Además, la eliminación de estos alimentos en vertederos genera emisiones de gases de efecto invernadero, lo que contribuye al cambio climático.
Por todo esto, es fundamental que nos comprometamos a reducir el desperdicio y a aprovechar al máximo lo que compramos. En este sentido, el Día Mundial de la Conciencia sobre el Desperdicio de Alimentos (29 de septiembre), es un llamado a la acción para todos nosotros.
Valorá los alimentos. Compartimos 10 tips para evitar el desperdicio, aprovechar al máximo lo que compramos y asegurarnos de que cada bocado cuenta.
- Planificá tus comidas: antes de ir al supermercado, elaborá una lista de lo que necesitas. Esto te ayudará a evitar compras innecesarias y a utilizar los ingredientes que tenés en casa.
- Almacená adecuadamente: aprendé a almacenar los alimentos de manera correcta. Por ejemplo, guardá las frutas y verduras en lugares frescos y secos, y utiliza recipientes herméticos para mantener la frescura de los productos.
- Revisá las fechas de caducidad: prestá atención a las fechas de vencimiento y utilizá primero los productos que están más cerca de caducar. Esto te ayudará a evitar que los alimentos se echen a perder.
- Sé creativo con las sobras: no tires las sobras. Podés reutilizarlas en nuevas recetas, como sopas, guisos o ensaladas. La creatividad en la cocina puede transformar lo que parece ser un excedente en un delicioso plato.
- Congelá lo que no vas a usar: si tenés alimentos que no podés consumir a tiempo, congélalos. Muchos productos, como frutas, verduras y carnes, se pueden conservar en el congelador para su uso posterior.
- Compartí con otros: si tenés exceso de alimentos que no podés consumir, considerá compartirlos con amigos, familiares o incluso donar a organizaciones locales. Esto no solo ayuda a reducir el desperdicio, sino que también apoya a quienes lo necesitan.
- Educá a tu familia: involucrá a todos en casa en la lucha contra el desperdicio. Enseñar a los niños sobre la importancia de no tirar la comida puede crear conciencia y hábitos responsables desde una edad temprana.
- Compostá los restos: considerá hacer compost con los restos de frutas y verduras. Esto no solo reduce el desperdicio, sino que también enriquece el suelo.
- Comprá a granel: optá por comprar a granel cuando sea posible. Esto te permitirá adquirir solo la cantidad que necesitás y reducir el uso de envases innecesarios.
- Sé consciente de las porciones: Serví porciones adecuadas para evitar que sobre comida en la mesa.


