Nuestra visión de la sustentabilidad nos invita a mirar el mundo desde una perspectiva diferente, a apreciar la interconexión de todo lo que nos rodea. Y sabemos que la mejor manera de sembrar esta conciencia es desde la infancia. Por eso, en esta sección de “Recomendados”, y pensando en las próximas vacaciones de invierno, queremos compartir una joya cinematográfica que nos cautivó: “Minúsculos: el Valle de las Hormigas Perdidas” (2013).

Esta película animada francesa, dirigida por Hélène Giraud y Thomas Szabo, es mucho más que un simple entretenimiento. Es una obra maestra visual, sin diálogos, que nos sumerge en el fascinante mundo de los insectos y nos ofrece valiosas lecciones sobre la naturaleza, la cooperación y el ingenio, ideal para disfrutar en familia y despertar la curiosidad de los más pequeños.

¿De qué se trata “Minúsculos”?

La historia comienza con un picnic familiar abandonado en un apacible valle. Entre los restos de la comida, una pequeña vaquita de San Antonio se encuentra con una caja de azúcar y, por accidente, queda atrapada en una misión épica: ayudar a un grupo de hormigas negras a transportar su preciado botín de azúcar a su hormiguero antes de que las agresivas hormigas rojas se apoderen de él. Lo que sigue es una aventura trepidante y llena de humor, donde el trabajo en equipo, la perseverancia y la astucia son claves para superar los desafíos que presenta un mundo que, para nuestros pequeños protagonistas, es inmenso y lleno de peligros.

La belleza de “Minúsculos” radica en su originalidad. Al no tener diálogos, la narrativa se apoya completamente en la brillante animación, los sonidos de la naturaleza y la expresividad de los personajes. Esto fomenta la observación activa y permite que niños y adultos de cualquier idioma se sumerjan en la historia, interpretando las emociones y la trama a través de la acción pura.

Lecciones para toda la familia: conectando con la sustentabilidad

Más allá de la diversión, “Minúsculos” es una película que, desde la sutileza, nos brinda valiosas oportunidades para conversar en familia sobre temas esenciales que resuenan con el compromiso de Exing por la sustentabilidad:

  • El Respeto por la naturaleza y sus criaturas: la película nos muestra la vida desde la perspectiva de seres diminutos, revelando la complejidad y la importancia de los ecosistemas más pequeños. Nos invita a observar la naturaleza con curiosidad y respeto, entendiendo que cada criatura, por insignificante que parezca, cumple un rol vital. Es un recordatorio poderoso de que nuestro planeta es un hogar compartido y que cada forma de vida merece ser protegida.
  • El poder de la cooperación y el trabajo en equipo: la supervivencia de las hormigas depende enteramente de su capacidad para trabajar juntas, organizarse y apoyarse mutuamente. La vaquita de San Antonio, inicialmente un ser solitario, aprende el valor de la cooperación. Este mensaje es fundamental en el ámbito de la sustentabilidad: solo a través del esfuerzo colectivo y la colaboración (entre personas, empresas y gobiernos, como la Red de Economía Circular del GCABA de la cual formamos parte) podemos abordar los grandes desafíos ambientales.
  • Ingenio y resiliencia ante los desafíos: los personajes enfrentan obstáculos constantes, desde depredadores hasta fenómenos naturales. Sin embargo, recurren a su ingenio y persistencia para encontrar soluciones creativas. Esto refleja la necesidad de innovar y adaptar nuestras estrategias (como nuestro Programa de Retiro de Insumos o la creación de productos con propósito) para construir un futuro más sostenible frente a los desafíos ambientales.
  • La importancia de los recursos y el consumo consciente: aunque sea una caja de azúcar, la película ilustra cómo los recursos son vitales y cómo su gestión puede generar conflictos o alianzas. Se puede abrir una conversación sobre el valor de los recursos, cómo los usamos y la importancia de no desperdiciar, conectando con el espíritu de iniciativas como #JulioSinPlástico.

¿Por qué recomendamos “Minúsculos” en vacaciones de invierno?

Las vacaciones de invierno son un momento ideal para desacelerar y compartir tiempo de calidad en familia. “Minúsculos” ofrece una experiencia cinematográfica diferente, que estimula la imaginación y la sensibilidad ambiental de los niños sin necesidad de palabras. Permite a los padres y madres abrir diálogos sobre el cuidado del medio ambiente, la importancia del trabajo en equipo y el valor de cada ser vivo, de una manera divertida y accesible.

En  Exing consideramos esencial educar con alegría y a través de historias. Entendemos es una de las maneras más efectivas de inspirar a las futuras generaciones a ser guardianes de nuestro planeta. Te invitamos a sumergirte en esta mágica aventura y a descubrir, junto a tus hijos, el maravilloso mundo “Minúsculo” que nos rodea.