La exposición “Tercer Ojo. Colección Costantini en Malba” es mucho más que una muestra de arte: es una invitación a mirar el mundo desde nuevas perspectivas, a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y su entorno, y a expandir la conciencia ambiental a través de la creatividad. Con más de 220 obras icónicas del arte latinoamericano, la exhibición dialoga con temas urgentes de nuestro tiempo, como la sustentabilidad, el cuidado del planeta y la transformación social, proponiendo un recorrido enriquecedor para grandes y chicos.

Habitar: el arte como forma de vivir y cuidar el mundo

Uno de los núcleos conceptuales de la muestra es “Habitar”, que explora cómo los artistas latinoamericanos han representado y cuestionado la manera en que habitamos nuestro entorno. Obras de figuras como Nicolás García Uriburu, María Martins, Tarsila do Amaral, Remedios Varo y Leonora Carrington nos sumergen en universos que superan los límites de la percepción, invitando a imaginar formas más armónicas y sostenibles de vivir en el planeta.

Este enfoque no es casual: la curaduría de María Amalia García propone que el arte puede ser una herramienta poderosa para tomar conciencia sobre la sustentabilidad y el impacto de nuestras acciones cotidianas en el ambiente. Así, “Habitar” se convierte en una puerta de acceso para pensar en la relación entre arte, naturaleza y sociedad, y en cómo podemos transformar nuestros hábitos para cuidar el planeta.

Antonio Berni y el reciclaje: el arte como mensaje ecológico

Dentro de la exposición, la figura de Antonio Berni ocupa un lugar central. Berni fue pionero en el uso de materiales reciclados y de desecho para crear obras que denuncian problemáticas sociales y ambientales. Sus célebres personajes, como Juanito Laguna, están construidos a partir de objetos encontrados en la basura, convirtiendo el residuo en arte y en mensaje: lo que desechamos puede tener una nueva vida y significado.

Esta mirada se proyecta en artistas contemporáneos como el colectivo Mondongo, que homenajea a Berni en el MALBA con obras realizadas en plastilina y otros materiales no convencionales, demostrando que el arte puede ser un espacio de experimentación y conciencia ecológica. Así, la muestra pone en valor la creatividad como motor de cambio y la reutilización como acto de responsabilidad ambiental.

Arte, juego y aprendizaje para toda la familia

“Tercer Ojo” está pensada para ser disfrutada en familia. El MALBA ofrece propuestas lúdicas y educativas especialmente diseñadas para niños y niñas, como los “Mapas: Tercer Ojo”, ilustrados por Powerpaola, que invitan a explorar la exhibición a través del juego, la imaginación y la creatividad. Estas herramientas incluyen actividades para descubrir las obras, imaginar nuevas historias y crear en las salas del museo, fomentando el diálogo intergeneracional y el aprendizaje compartido.

Además, el museo organiza talleres y recorridos participativos donde grandes y chicos pueden reflexionar sobre el cuidado del ambiente y la importancia de la sustentabilidad. Iniciativas como el taller “Arte y Ambiente” acercan a los más pequeños a obras realizadas con materiales reciclados, invitándolos a pensar cómo sus propias acciones pueden contribuir a proteger el planeta.

El arte como motor de conciencia y transformación

La propuesta de “Tercer Ojo” es clara: a partir del arte, podemos expandir nuestra conciencia y repensar nuestra relación con el entorno. La muestra no sigue un recorrido cronológico ni geográfico, sino que se organiza en torno a ideas como “Habitar” y “Transformar”, que dialogan con los desafíos contemporáneos y abren múltiples caminos de interpretación.

Visitar la muestra en familia es una oportunidad para descubrir juntos la riqueza del arte latinoamericano, aprender sobre sustentabilidad y dejarse inspirar por la creatividad de artistas que, con sus obras, nos invitan a mirar el mundo con otros ojos. El arte, en este contexto, se convierte en un puente para la reflexión, el juego y el compromiso con el cuidado del ambiente.

Una experiencia para compartir y multiplicar conciencia

En definitiva, “Tercer Ojo” en el MALBA es una experiencia transformadora, ideal para compartir entre grandes y chicos. La exposición demuestra que el arte no solo refleja la realidad, sino que puede ser un agente activo en la construcción de un mundo más sustentable. Al recorrerla, cada visitante se lleva la posibilidad de mirar más allá de lo evidente, de preguntarse cómo habitar el planeta de forma más consciente y de inspirarse para actuar en favor del ambiente desde lo cotidiano.

El arte abre caminos, despierta preguntas y multiplica miradas. En familia, la visita a “Tercer Ojo” puede ser el inicio de nuevas conversaciones y pequeños grandes cambios, porque cuidar el planeta también es un acto creativo y colectivo.

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