Nuestra visión de la sustentabilidad va más allá de las soluciones empresariales; creemos que cada uno de nosotros tiene el poder de generar un cambio significativo. La creciente problemática del plástico de un solo uso es un desafío global que nos interpela a todos. Diariamente, nos encontramos rodeados de este material, que, si bien ofrece soluciones y comodidad, deja una huella ambiental profunda y duradera. Por eso, compartimos una guía práctica para que “desplastifiques” tu vida, porque cada pequeña acción suma en la construcción de un futuro más verde.
Sabemos que la idea de eliminar el plástico por completo puede parecer abrumadora. La clave está en empezar de a poco, identificando dónde podemos hacer los cambios más sencillos y de mayor impacto en nuestra rutina. ¡Animate a dar el primer paso!
- En la cocina: el corazón del consumo plástico
La cocina es a menudo el lugar donde más plástico de un solo uso acumulamos. Con algunas modificaciones, podemos reducir drásticamente nuestra huella:
- Decile NO a las bolsas plásticas: siempre lleva tus propias bolsas reutilizables (de tela, malla, etc.) al supermercado. Optá por bolsas de tela para frutas y verduras a granel, evitando las pequeñas bolsas plásticas.
- Adiós a las botellas de agua descartables: invertí en una botella de agua reutilizable de acero inoxidable o vidrio. Es más saludable para vos y para el planeta.
- Recipientes reutilizables para alimentos: cambiá los films plásticos y bolsas ziploc por tuppers de vidrio o acero inoxidable, envoltorios de cera de abeja o tapas de silicona. Son duraderos y mucho más estéticos.
- Comprá a granel: buscá tiendas donde puedas comprar legumbres, cereales, frutos secos, pasta y especias a granel. Llevá tus propios frascos o bolsas de tela. Esto no solo reduce el plástico, sino también el desperdicio de alimentos.
- Elegí productos con menos empaque: preferí yogures en envases de vidrio grandes, lácteos en sachet, o productos de limpieza recargables.
- En el baño: pequeños cambios, gran diferencia
El baño es otro espacio con una alta concentración de plásticos de un solo uso que pueden reemplazarse fácilmente:
- Cepillos de dientes de bambú: son una alternativa biodegradable a los cepillos plásticos.
- Shampoo y acondicionador sólido: cada vez más marcas ofrecen barras de shampoo y acondicionador sin envases plásticos. Son prácticos para viajar y duran mucho.
- Jabón en barra: volvé al clásico jabón en barra para manos y cuerpo, evitando los dispensadores plásticos.
- Maquinitas de afeitar reutilizables: optá por maquinitas de afeitar de metal con hojas reemplazables.
- Copa menstrual: para quienes menstrúan, la copa menstrual es una alternativa de uso prolongado que elimina el descarte constante de toallitas y tampones.
- En el trabajo y fuera de casa: hábitos conscientes en movimiento
Nuestras rutinas diarias fuera de casa también ofrecen muchas oportunidades para reducir el plástico:
- Tu propio kit zero waste: llevá siempre una botella de agua reutilizable, una taza de café reutilizable, cubiertos de bambú o metal y una servilleta de tela. Esto te permitirá rechazar los descartables en la cafetería o al pedir comida para llevar.
- Decile “no, gracias” a los sorbetes: si no los necesitás, simplemente pedí tu bebida sin sorbete. Si realmente lo usas, considera uno de acero inoxidable o bambú.
- Comprá ropa con conciencia: evitá la “moda rápida” y la ropa sintética (que libera microplásticos al lavarse).Elegí fibras naturales, ropa de segunda mano y prendas duraderas.
- Pilares de la Economía Circular en Exing: nuestras acciones también reflejan este compromiso a nivel corporativo. Por ejemplo, a través de nuestro servicio MPS, minimizamos el impacto ambiental al fomentar la devolución de tóners y cartuchos usados. Nosotros nos encargamos de retirarlos para su correcta disposición final, evitando así el enterramiento de residuos plásticos tecnológicos y favoreciendo su reinserción en el sistema productivo. Además, reemplazamos las tradicionales bolsas plásticas para entregar productos, por otras elaboradas a partir de materiales recuperados, dándoles una nueva vida útil y reduciendo la demanda de materiales vírgenes.
- Gestioná tus residuos correctamente: separá y reciclá
Aunque el objetivo es reducir al máximo, algunos plásticos son inevitables. Cuando los uses, asegúrate de que tengan el destino correcto:
- Separación en origen: implementá un sistema de separación de residuos en tu casa. Limpiá los envases plásticos antes de desecharlos y llevalos al punto verde o reciclador más cercano. La Ciudad de Buenos Aires tiene una Red de Economía Circular a la que estamos adheridos, buscando justamente articular estos esfuerzos para que más materiales sean recuperados.
- Conocé tus códigos de reciclaje: familiarizate con los números dentro del triángulo en los envases para saber cuáles plásticos son reciclables en tu localidad.
En Exing, tenemos la profunda convicción de que cada decisión consciente es un paso hacia un futuro más verde y equitativo. Te invitamos a sumarte al desafío de “desplastificar” tu vida. Es un viaje de aprendizaje continuo, pero los beneficios para vos, para tu comunidad y para nuestro planeta son inmensos. ¡Empecemos hoy!


