El compostaje es mucho más que una técnica: es una revolución verde al alcance de tus manos. ¿Sabías que casi el 50% de lo que tiramos a la basura son restos orgánicos que podrían convertirse en abono? Al darles una segunda vida, no solo reducimos los desechos que terminan en vertederos (y generan metano, un gas 25 veces más contaminante que el CO₂), sino que creamos un círculo virtuoso de regeneración. Si consideramos que el 40% de los residuos son reciclables y el 50% compostables, ¡solo quedaría un 10% como verdadera “basura”!

¿Qué podemos compostar?

En hogares
✔ Restos de cocina: cáscaras de frutas/verduras, posos de café, filtros de té, cáscaras de huevo trituradas, pan duro.
✔ Materiales secos: hojas secas, ramitas, cartón sin tintas, servilletas de papel, aserrín natural.
✔ Jardín: césped cortado, flores marchitas, restos de poda no leñosa.

En empresas
✔ Desperdicios de cafeterías: frutas, verduras, restos de infusiones.
✔ Restos de plantas ornamentales en oficinas.
✔ Papel/cartón sin químicos de impresiones o embalajes.

  • Evitar: carnes, lácteos, aceites, excrementos de mascotas o materiales sintéticos.

No necesitás comprar nada para empezar. Hay composteras según tu espacio y presupuesto

  • Baldes o cajones reciclados (con agujeros para aireación).
  • Compostera de madera (ideal para jardines medianos).
  • Sistema de lombricompuesto (perfecto para interiores).
  • Hoyo en la tierra (si tenés jardín: enterrá los residuos y cubrilos con hojas).
  • Composteras modulares de plástico reciclado (para escalar en empresas).

Paso a paso, ¡manos a la tierra!

  1. Eligí tu contenedor desde un balde con tapa agujereada hasta un rincón de tu jardín.
  2. Separá los orgánicos en un recipiente pequeño en la cocina para recolectar.
  3. Creá capas alternadas la proporción ideal es 2 partes secas por 1 húmeda.
    • Materiales húmedos (restos de comida)
    • Materiales secos (hojas o cartón)
  4. Oxigená, remové con una pala cada 2-3 días para evitar malos olores.
  5. Controlá la humedad, debe parecer una esponja escurrida. Si gotea, añade más material seco.
  6. Esperá 2-3 meses, cuando la mezcla sea oscura, desmenuzable y huela a tierra fresca, ¡listo!

Beneficios que germinan

  • Para el planeta: menos basura incinerada, menos contaminación y más suelos fértiles.
  • Para tu hogar: plantas más sanas, huertos productivos y ahorro en fertilizantes.
  • Para las empresas: reducción de costos en gestión de residuos y mejora de imagen sostenible.
  • Para las futuras generaciones: un legado de responsabilidad ambiental y amor por la Tierra.

 Derribando mitos

  • “Huele mal”:solo si no se oxigena o hay exceso de húmedos. La clave está en el equilibrio.
  • “Es complicado”: basta dedicar 5 minutos al día. ¡Hasta los niños pueden ayudar!
  • “Necesito espacio”: funciona hasta en un balcón con una maceta grande.
  • “Requiere inversión”: podés empezar hoy con una caja de frutas reciclada.

 Si  tu empresa aún no composta, presentá esta propuesta multiplicadora

  1. Iniciá un piloto en la cafetería o áreas verdes.
  2. Capacitá al equipo con talleres prácticos.
  3. Medí el impacto: kilos de residuos transformados en abono cada mes.
  4. Compartí los resultados para inspirar a otras empresas.

 Cada compostera que se instala -ya sea un balde reciclado o un sistema industrial- es un paso hacia ciudades más verdes.

¿Imaginas un mundo donde los residuos no sean “basura”, sino el inicio de un nuevo ciclo? Ese futuro lo construimos hoy, desde los comedores corporativos y  la cocina de tu casa.

Unite a la #RevoluciónCompostera

Con cada lombriz que trabaja en silencio y cada semilla que brota gracias a tu esfuerzo, demostramos que otro modelo es posible. Porque la sostenibilidad no es una meta: es el camino.

#CompostEsVida → En casa, en la oficina, en cada rincón
#ExingSostenible → Transformemos los residuos en vida